Servicio de cerrajería · 24 h
Reparación de cerraduras en Elche
La llave se ha partido dentro, el bombín no gira, la puerta ya no encaja con el marco o alguien ha intentado forzarla. Reparamos la cerradura de su casa o su negocio en Elche siempre que tenga arreglo, y le decimos con claridad cuándo no lo tiene.

Llaves rotas y bombines que no giran
Una llave que se parte dentro del cilindro suele avisar con tiempo: costaba girarla, había que tirar de la puerta o empujarla para que entrara. Un día el metal cede y la mitad se queda dentro. Lo primero es no intentar sacarla con pinzas o con otra llave, porque eso la empuja más al fondo. Con herramientas de extracción la retiramos en la mayoría de los casos sin dañar el bombín.
Cuando la cerradura se endurece, el origen puede estar en la suciedad acumulada, en el polvo que entra desde la calle o en una llave copiada con poca precisión. Limpiamos el cilindro, lo lubricamos con productos secos que no atrapan partículas y comprobamos que las llaves en uso estén en buen estado. Muchas veces el problema desaparece sin cambiar ninguna pieza.
Puertas que no cierran bien
Con el calor del verano ilicitano la madera se dilata y las puertas empiezan a rozar con el suelo o con el marco. El pestillo deja de coincidir con su hueco y hay que empujar o levantar la hoja para echar la llave. Ese esfuerzo diario acaba dañando la cerradura. Ajustamos bisagras, recolocamos el cerradero y, si hace falta, rebajamos lo justo para que la puerta vuelva a cerrar sin forzarla.
En puertas metálicas y de aluminio, típicas de comercios y portales, el desajuste suele venir de un cierrapuertas mal regulado o de bisagras vencidas por el uso. Revisamos todo el conjunto y no solo la cerradura, porque de otro modo la avería vuelve a los pocos meses.
Después de un intento de robo
Si al llegar a casa encuentra marcas en la puerta, un bombín arañado o una cerradura que no responde, alguien puede haber intentado entrar. Le recomendamos no manipular nada hasta que la policía haya visto los daños, si decide denunciar. Después revisamos el mecanismo, sustituimos lo que haya quedado tocado y le ayudamos a que la puerta vuelva a cerrar con seguridad esa misma noche.
Si su seguro cubre los daños, le facilitamos una descripción del trabajo realizado y de las piezas cambiadas para que pueda tramitar el parte. Y si el intento ha revelado un punto débil, le proponemos cómo reforzarlo sin que tenga que renovar toda la entrada.
Pequeños cuidados que alargan la vida de la cerradura
Buena parte de las averías que reparamos se habrían evitado con gestos sencillos. No cuelgue llaveros pesados de la llave que deja puesta, porque doblan los pitones con el tiempo. No fuerce una llave que entra mal: suele indicar que la copia está gastada o que el cilindro necesita limpieza. Y cuando la puerta roce, ajústela pronto, antes de que el esfuerzo pase a la cerradura.
Una vez al año, sobre todo en casas con mucho polvo o en locales que dan a la calle, merece la pena aplicar un poco de lubricante seco en el cilindro y comprobar que los tornillos del escudo y del cerradero siguen apretados. Si nota cualquier cambio en el tacto de la llave, llámenos antes de que se convierta en una urgencia.